sábado, 26 de mayo de 2007

viernes, 25 de mayo de 2007

El hombre (de Juan José Millás)

El hombre en cuyos mítines se gritaba Pujol, enano, habla castellano. El hombre que enseguida comenzó a hablar catalán en la intimidad. El hombre que casó a su hija en El Escorial. El hombre que se fotografiaba con puro, copa y pies encima de la mesa al lado del emperador del universo. El hombre cuya mirada competía en penetración, agudeza e ingenio con la de Bush. El hombre que al dar una rueda de prensa en tejano inspiró la mejor campaña antidrogas de la historia (así te ves tú, así te ven los demás). El hombre que al alba, con viento favorable, conquistó heroicamente la isla de Perejil. El hombre que se apuntó a una ocupación ilegal. El hombre que mirando a los españoles a los ojos aseguró: créanme, hay armas de destrucción masiva. El hombre que profetizó que aquella invasión criminal pacificaría la zona. El hombre que el 11-M, tras deducir lógicamente que el atentado era una respuesta a su apoyo a la guerra de Irak, mintió y mintió a los españoles, intoxicó a los directores de los periódicos y engañó a las cancillerías. El hombre que frente al mayor atentado de la historia de España no convocó el pacto antiterrorista. El hombre que montó una manifestación sin negociar el lema ni el lugar ni la hora. El hombre que tras la derrota del 14-M corrió a la tele para decir que él no había perdido las elecciones, porque el candidato era Rajoy. El hombre que se apuntó a la teoría de la conspiración. El hombre que en sede parlamentaria habló de desiertos y montañas (nevadas). El hombre del Movimiento de Liberación Nacional Vasco. El hombre del sabremos ser generosos. El hombre del terrorismo no se usa en la lucha partidista. El hombre del responsable de un atentado es el autor del atentado. El hombre del responsable de un atentado es Zapatero. El hombre que tras dejar el Gobierno se paseó por el mundo hablando mal de su país, como un embajador inverso. El hombre que de joven no se atrevió a llevar melena. El hombre que estuvo en contra de la Constitución y del divorcio y del aborto. El hombre de fuertes principios religiosos. El hombre al que nadie dice a qué velocidad se conduce ni cuántas copas se toman. El hombre que asegura que no votar al PP equivale a votar a ETA. El bodeguero mayor de Castilla. El marido de Ana Botella. El inspector de Hacienda. El hombre. Vuelve el hombre.

jueves, 24 de mayo de 2007

El rey Juan Carlos I, elegido español de la historia (de El País.com)

El Rey Juan Carlos I fue elegido ayer como El Español de la Historia por los espectadores de Antena 3 en un programa especial que destacaba al personaje más relevante de la historia de España. La familia Real española tuvo una gran presencia durante toda la noche: la Reina Sofía ocupó el cuarto lugar mientras que el Príncipe Felipe terminó en séptimo puesto.
"El mejor embajador de España", "por su papel decisivo en la transición y en el 23-F", de este modo fue presentado el Rey, quien fue el español más votado entre los ciudadanos de 44 a 60 años y en las comunidades autónomas de Andalucía, Canarias, Extremadura, Castilla y León y Galicia.

Los españoles menores de 30 años optaron por el escritor universal, autor de El Quijote, Miguel de Cervantes (segundo en la votación), quien encabezó las listas en las comunidades autónomas de Aragón, Baleares, Castilla-La Mancha, Madrid, Navarra y Murcia. Por su parte, Cristóbal Colón, tercero en la clasificación, fue el más votado entre los españoles de 31 a 44 años y encabezó la lista en el País Vasco y Valencia. "Buscaba una ruta y encontró un continente, muchos le tomaron por loco pero los Reyes Católicos creyeron en él", decía su presentación.
El top 10 de esta lista lo completaban, el ex presidente Adolfo Suárez (quinto), el científico Ramón y Cajal (sexto), el pintor malagueño Pablo Picasso (octavo), Santa Teresa (novena) y el también ex presidente Felipe González (décimo).

El actual presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, fue el decimosexto más votado por delante del rey Alfonso X el Sabio (17). También el dictador Franco, en el puesto número 23, se impuso entre otros a la artista Lola Flores (24) y al ciclista, Miguel Indurain (25). De Dalí a Isabel la Católica pasando por Severo Ochoa o Federico García Lorca, en total, 49 nombres de españoles relevantes de todos los ámbitos sociales, culturales y políticos y seleccionados por los espectadores de Antena 3.

También estaba El Cid, quien ganaba batallas incluso después de muerto aunque en este caso se quedó lejos de la victoria, concretamente en el puesto 21, eso sí, por delante de, seguramente, el español más rápido de todos los tiempos, Fernando Alonso (22).La gala de El español de la Historia, presentada por Matías Prats y Susana Griso, comenzó a las 22 horas y contó con los comentarios en directo del ex ministro de Defensa Jose Bono, la periodista Nativel Preciado y el escritor Antonio Gala.

Este programa especial se enmarca dentro de los rankings televisivos que la cadena viene ofreciendo desde hace cuatro temporadas. El orden definitivo ha sido establecido a través de una macroencuesta realizada a más de 3.000 ciudadanos y elaborada por la multinacional GfK EMER. Para la elaboración de los perfiles biográficos de los finalistas se ha contado con la opinión y análisis de casi un centenar de personalidades provenientes de todos los ámbitos de la sociedad: catedráticos, escritores, políticos, deportistas etcétera, que revelerán quién es para ellos el español o la española de la Historia.

Los cien finalistas de este programa han destacado en áreas de Bellas Artes (doce candidatos), escritores y pensadores (una docena de candidatos), científicos (siete), en el mundo del espectáculo (once), el cine, la televisión y los toros (siete), como figuras históricas (14), en el deporte (17), la Iglesia o la Religión (cuatro), por su papel de empresarios y emprendedores (seis) o en la política y el poder (10).

En otros países como Francia (France 2) fue elegido el que fuera presidente de la República entre 1958 y 1969, Charles De Gaulle; en Alemania (ZDF) ganó el primer canciller de la República Federal de 1949 a 1963 Konrad Adenauer; en Estados Unidos (Discovery Channel) resultó vencedor el ex presidente Ronald Reagan; y en Portugal (RTP) venció el dictador Antonio Oliveira Salazar, lo que ocasionó una gran polémica en el país.

miércoles, 23 de mayo de 2007

Perdedores (de Juan Cruz)

A los chicos les tendrían que enseñar en la escuela a perder, y a perderse. No es lo mismo perder que estar perdido, como comprobaba Cela hablando de otra cosa. La gente cree que perder es un fracaso; no aprendieron a perder. Oteiza me dijo un día: "No pienso manchar mi hoja de fracasos con un triunfo de mierda". Perderse es buscar otro derrotero; hay gente perversa que insinúa que eso es malo. Perderse es maravilloso. Ahora, estar perdido -por imitar el lenguaje de Cela- es muchísimo más jodido.

Hemos perdido de todo, y nos hemos perdido. Y a veces estamos perdidos; pero existe el día siguiente. Ahora Iberia ha sacado a subasta los millones de objetos que la gente se ha dejado perdidos en los aviones. Esas son pérdidas veniales. Cualquiera que viaje un poco habrá perdido centenares de objetos en los distintos medios de transporte, y todos los que han perdido algo saben que la Oficina de Objetos Perdidos es una oficina, no un milagro. Esas oficinas siempre están a trasmano, de modo que uno se pierde buscándolas. Y, además, las cosas se suceden unas a otras, no son como la gente. Lo que hace Iberia ahora es recuperar una nostalgia que duró minutos: dónde estará mi viejo móvil, qué habrá sido de aquel ordenador o de aquel juguete viejo que viajaba con el niño. El niño ya tiene otro juguete, tenemos otro móvil, un nuevo ordenador viaja con nosotros.

Neruda tenía un verso para quitarle importancia a las cosas que se rompen, o que se pierden. "Las cosas rotas, las cosas que nadie rompe, pero se rompieron". Buscar lo que uno ha perdido tiene la virtud de la reparación, pero perder las cosas del todo crea primero un vacío, pero en seguida se convierte en la antesala de una novedad. Lo más grave no es perder, sino no recordar dónde hemos dejado las cosas, porque en la ignorancia del destino de lo perdido sí nos quedamos nosotros. Nos tendrían que haber enseñado a perder, y a perdernos. Perder es bueno para que la mirada y la humildad se junten en un punto fijo. ¿Perder cosas? Bah, lo que pesa no vale casi nada.

lunes, 21 de mayo de 2007

miércoles, 16 de mayo de 2007